Desde el punto de vista Legal

23 04 2010

Aquí en Costa Rica Laica queremos tener todos los puntos de vista para que de acuerdo a esto ustedes generen su criterio sobre si deberíamos o no convertirnos en un estado Laico.

Partiendo de esto, entrevistamos a un gran abogado con una muy buena trayectoria en la rama de las ciencias jurídicas que a desempeñado puestos públicos y privados de mucho prestigio, por razones personales el prefiereno dar a conocer su identidad. De igual manera muchas gracias por el apoyo.
Sus respuestas son interesantes y de gran contenido, a continuación se las damos a conocer.

¿Qué entiende usted por Estado laico?

Estado laico es aquel en el cual la Iglesia (cualquiera) no tiene ninguna ingerencia en la toma de decisiones, ni en  el manejo de la cosa pública.

¿Está usted de acuerdo en que la iglesia tenga voz en las decisiones del gobierno con respecto a temas controversiales?

No.  La historia se ha encargado de demostrar que cuando la Iglesia (cualquiera) tiene voz (ingerencia) en las decisiones de gobierno, independientemente de que los temas sean controversiales o no, los resultados no han sido los mejores para la sociedad.  El más baladí de los temas, visto con los ojos de la religión, puede llegar a tener connotaciones inconmensurables, pues hace referencia a dogmas de fe y cuestiones del espíritu, donde la razón no es precisamente la que rige.    Cuando hay intervención eclesiástica, difícilmente se pueden ver los temas con algún grado de criterio objetivo.  La pasión, la obcecación y el fanatismo, generalmente acompañan la visión religiosa.  El sentido común se convierte en el menos común de los sentidos.  Para muestra un botón: la lucha o guerra entre judíos y palestinos, quienes llevan siglos desangrándose en una disputa, para nosotros incomprensible o sin sentido.  Igual, sucede en muchos otros países del Medio Oriente (Irak, Irán, Pakistán,  Afganistán), Asía y África.  Siglos de luchas inmisericordes y sin sentido, porque hasta la fecha no han logrado resolver nada.  Habrá alguna guerra con sentido?

¿Cree usted, que si la iglesia Católica logra tener mayor participación en decisiones del gobierno sea justo que las demás religiones tengan voto? ¿Por qué?

Por las razones indicadas anteriormente, NINGUNA religión debe tener mayor participación en la toma de decisiones del gobierno. Las palabras bíblicas dicen: “Dejad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. No es un buen coctel mezclar los asuntos del poder civil o terrenal con los asuntos de la fe religiosa.

¿Está usted de acuerdo en que Costa Rica se vuelva un Estado laico? ¿Por qué?

Si. Porque los Estados modernos, desde hace muchos años superaron el concepto del “Estado Confesional”, precisamente por los nocivos efectos, a todo nivel, que ellos producen.  Es más, la misma Iglesia Católica así lo ha entendido desde el Concilio Vaticano Segundo (1959 – 1965).  La independencia o no ingerencia de la religión en los temas de la administración y política del Estado es bueno para el Estado y para la Iglesia.  Así, la Iglesia no tiene que  asumir responsabilidades históricas en decisiones, que naturalmente, no son de su incumbencia.  Uno de los ejemplos, entre muchos,   la participación de la familia Borgia en las decisiones de la Iglesia y del Estado.  Así vemos como el Vaticano, a pesar de estar en territorio italiano, es un Estado –el más pequeño del mundo- independiente del Estado Italiano.  Ellos toman sus propias decisiones políticas y administrativas de acuerdo a sus planteamientos de fe.  Decisiones, que desde luego, pueden ser muy diferentes a las que tome el Estado Italiano, en temas semejantes, a pesar de que viven, sufren o padecen los mismos problemas por estar en la misma región.

¿Considera usted que se deben de hacer reformas en la Constitución, ya sea, para que Costa Rica se vuelva un estado laico o no?

Por todo lo indicado, si creo que nuestro país debería ser un Estado laico.  A nadie perjudica y por el contrario trae mayores beneficios.  Por lo menos, trae equidad entre todas las religiones y mayor armonía entre ellas. Basta con garantizar la libertad de culto que no se oponga a los valores de la idiosincrasia costarricense.  Así, el Estado tampoco tiene que destinar o dejar de percibir  recursos a favor de una religión determinada.

¿Qué opina usted de que otros países ya estén adoptando el estado laico?

Favorable.  En todo caso, no es nada nuevo.  El tema tiene siglos de discusión.

¿Considera usted que tiene algún efecto negativo o positivo ser un estado laico? ¿Cuáles?

No debería tener ningún efecto negativo.  Por el contrario, los efectos deberían ser positivos.

Económicos: No afectación de las arcas del Estado por tener que destinar o dejar de percibir recursos (cargas o impuestos) a favor de una religión.

Educativos: Respeto a todas las creencias religiosas o no.  Desarrollo de la tolerancia como valor. Sociales: Mayor armonía en las relaciones entre los miembros de la sociedad.  Equidad de trato a todo nivel, o al contrario, anulación de discriminaciones por razones religiosas.

Políticos:  No ingerencias de ideas exógenas al fenómeno político para la toma de decisiones de gran envergadura

¿Está de acuerdo usted en que se apruebe el matrimonio gay en Costa Rica? ¿Por qué?

No se si se debe denominar “matrimonio” por cuanto, por razones históricas, religiosas y culturales el concepto se acuñó para identificar “un acto jurídico de poder Estatal” de la relación voluntaria y permanente, con todos los efectos personales, patrimoniales y jurídicos que ella conlleva, entre dos personas de diferente sexo.  Lo que no debería ser, es que ese “poder estatal” se haya delegado en los representantes de una religión determinada (católica).  No se debería delegar en los representantes de ninguna religión.  Todos los efectos civiles y jurídicos dependen del poder coercitivo del Estado, no del poder de ninguna religión, que en todo caso nunca es coercitivo. En nuestra sociedad, si una persona a la que se le ha investido con la suficiente autoridad para ello (Notario, Juez, Gobernador o Cura), no declara oficialmente el sello del vínculo (los declaro marido y mujer  o semejante) el matrimonio no es valido.  Todo, por disposición de las normas jurídicas del Estado seglar o laico. Ello, no quiere decir, que cada religión no pueda tener su propio ceremonial o ritual para conmemorar el acontecimiento, pues al tema, no se le puede negar su substrato religioso anquilosado. // Así las cosas, el concepto matrimonio es mejor que se quede ahí. Pero, eso no obsta para reconocer que existen minorías que también deben gozar de los mismos derechos civiles que las mayorías.  Si hay personas que optan, en ejercicio de su libertad, por establecer relaciones voluntarias y permanentes en condiciones a las arriba apuntadas,  nada debería obstar para que el Estado les reconozca todos los efectos jurídicos a esa relación: Derechos y Obligaciones.  La religión no debería intervenir en la solución de la tutela jurídica de este tipo de situaciones jurídicas.  La religión, si así lo quiere, desde su óptica o ámbito puede condenar esta clase de relaciones, pero que sea cada persona, desde su fuero interno, quien, en el ejercicio de su más sagrado derecho de libertad y en un acto de conciencia puro, pueda decidir si se acoge a lo civil o a lo religioso.

¿Está usted de acuerdo en que en Costa Rica se implemente la pastilla del día siguiente? ¿Por qué?

Si.  Porque, hasta el momento, se ha demostrado científicamente, no ser abortiva.  El tema es la responsabilidad en su utilización, especialmente en las personas menores de edad.

¿Está de acuerdo usted en que se apruebe el aborto en Costa Rica? En cuales situaciones?

No, creo fervientemente en el derecho a la vida como valor inviolable, esencial para el ejercicio de los demás derechos fundamentales.  Solo estoy de acuerdo en los casos en que científicamente sea recomendable para tutelar el mismo valor vida, o vida digna tal y como se ha venido haciendo hasta la fecha.

DRAE

laico, ca.

(Del lat. laĭcus).

1. adj. Que no tiene órdenes clericales. U. t. c. s.

2. adj. Independiente de cualquier organización o confesión religiosa. Estado laico. Enseñanza laica

seglar.

(Del lat. saeculāris).

1. adj. Perteneciente o relativo a la vida, estado o costumbre del siglo o mundo.

2. adj. Que no tiene órdenes clericales. U. t. c. s

Es importante que sepan que él no pertenece al movimiento Laico de Costa Rica.





Igualdad y un Estado Laico

21 04 2010

Mucho se viene diciendo que las religiones desunen a la gente en vez de unirla, propósito importante y base de este tipo de congregaciones la igualdad “amémonos los unos a los otros” (Juan 4:7-16), pero ¿realmente se da la igualdad entre una persona que sea católica de una que sea evangélica, o se tiene igualdad entre un judío y un musulman?.

Bien se sabe que tienen creencias y fundamentos distintos pero se puede tratar de la misma manera con respeto y tolerancia, si Costa Rica fuera Laica se supone que debería haber una igualdad entre las religiones, no existiría una sola que tuviera el mando, entonces ¿esto haría de nuestro país verdaderamente un estado con igualdad de creencias?, ¿se escucharía la opinión que tiene cada una de las religiones presentes en el país para tomar una desición?





Costa Rica Laica y Matrimonio Gay

15 04 2010

¿Cómo sería Costa Rica si aprobaran el matrimonio homosexual? Tanto se especula sobre lo que sería de nuestro país si se aprobara dicho matrimonio, muchas son las críticas y aún más las defensas que se presentan sobre este tema. Las noticias tiran y tiran reportajes, se entrevista a la iglesia, se le pregunta a señores de avanzada edad si están de acuerdo a lo que muchos contestan su disconformidad con el tema, se entrevistan segmentos jóvenes de la población haciéndoles la pregunta  de  si aprueban está unión a lo gran mayoría responde  positivamente, pero se tratara de:

¿ética?-¿moral?-¿modelo familiar? O será más que todo como la mayoría cree una cuestión de derechos humanos más que de la unión entre personas del mismo sexo.

En países tales como Bélgica, España, Canadá, Noruega, Estados Unidos, México, Colombia existe la aprobación de este tipo de uniones…

¿será Costa Rica el próximo?





Un Comentario

14 04 2010

Jorge Ramírez Richmond, un seguidor de nuestro blog nos dió un comentario u opinión acerca del tema, nos parece importante e interesante su punto de vista y lo compartimos con todos ustedes.

Gracias Jorge.

Laicismo posmoderno: la religión del simulacro

El proceso de personalización en la sociedad, que ya a principios de los años ochenta, Gilles Lipovetsky anunciaba con el advenimiento de la era del vacío, actualmente no podría encontrar otro lugar de articulación que el de la propuesta de reforma de los artículos 75 y 194 de la
constitución política, que proponen la separación entre Iglesia y Estado.
Actualmente, el espiíritu de nuestra época, la formalización (o intento más acertadamente) del lazo social, articulación en el registro simbólico que regula algún tipo de relación, está regido por una forma de discurso, que conceptualizó el psicoanalista Jacques Lacan en 1972: el discurso capitalista. El discurso capitalista no podría proteger más los intereses de su lógica que bajo la forma de una defensa a la libertad de elección. El libre albedrío, sin aparente regulación, encuentra en todo tipo de articulación discursiva, el germen de la égida capitalista: todo se puede. A saber que, todo intento de regulación se vuelve sospecha de totalización. Por consecuente, en esta época no asombra que llegue a las más altas esferas de la jerarquía política, en la rama legislativa, la necesidad de una reforma que autorice la libertad de culto y de expresión religiosa: el negocio puede continuar.
En cada esquina, un local donde se vende salvación, en cada local un pastor y en cada pastor su bolsillo. Aquel de amplio grosor, producto de un diezmo que, de la modernidad a la posmodernidad, del cálculo al simulacro, ya no calcula un ingreso determinado para su donación, sino que vende indulgencias. Si los avances de la tecnología bajo la poderosa campaña publicitaria prometen salvación, liberación y demás quimeras como la felicidad absoluta, la satisfacción del deseo; afánasis del mismo, para darle algún crédito al término de Ernest Jones, goce para, más posmodernamente, traer nuevamente a colación a Lacan, ¿por qué no habría el discurso religioso de situarse en este mismo frente de batalla?
El estado laico posmoderno, ese al que quiere apuntar el Movimiento por un Estado Laico en Costa Rica, no hace más que reproducir ese ámbito privado donde se ven maximizadas el número de elecciones posibles. La llamada libertad de pensamiento a través de la libertad de culto, apunta a ese falso libre albedrío que esta era de simulacro trae al tratar de eludir toda posición panóptica del sujeto respecto de cualquier punto de anclaje. El sinóptico, propuesto por Zygmunt Bauman, lanza al sujeto a ese ámbito privado de los tiempos hipermodernos en donde la religión no sólo no debe entrometerse (o ser entrometida) en los asuntos del estado, sino que es culpable de cualquier intromisión o trasgresión en su contra. Si antes la regulación era dada por la religión y la ideología, hoy es inadmisible que ambos vayan de la mano. La caída del Nombre-del-Padre, como define el discurso capitalista el espíritu de esta época, ha definido un sujeto cuya consigna de libertad no basta para darle soporte.
Prueba de esto es la intervención del estado laico en la educación respecto del estado secular. El resultado, una pugna entre las enseñanzas darwinianas y la doctrina religiosa en su lectura particular de los textos bíblicos, llegando a los más disparatados argumentos, uno en contra del otro. Verdaderamente el hombre de sotana negra en el altar cambio sus atuendos por la gabacha blanca en los laboratorios. El amor ya no es proscrito por la religión, pero por el discurso científico que regula las nuevas pautas de proceder. Como resultado, el amor líquido; concepto también desarrollado por Bauman.
El mundo de los derechos en el que se vive actualmente (¿y los zurdos?), modelado por un nuevo de tipo de relación al servicio de la ciencia, neodarwinismo para dummys que en revistas de modas y estilos de vida, así como revistas no especializadas indumentadas como científicas para el lego (National Geogrpahic, por ejemplo), ha desembocado en una caída de la Ley, simbólica siempre, que en sus representantes imaginarios como son las promulgaciones legales, no hace más que indicar un síntoma social que apunta a la ruptura del lazo social.

Así, aparecen los derechos humanos, formas de violentar la ley simbólica; el derecho a la propiedad privada o derecho a robar sin cuestionamiento; el derecho a la privacidad o derecho al adulterio; el derecho a expresión de opinión o derecho a mentir; el derecho a la posesión de armas o derecho a matar; y, por último, y que aquí atañe, el derecho a la creencia religiosa o la adoración a los falsos dioses. Esto último, no en el sentido teológico sino en el cuestionamiento a un significante, el Nombre-del-Padre, heredero de la tradición judeocristiana que inevitablemente atraviesa la herencia filogenética de las subjetividades en Occidente.
El surgimiento de los estados laicos, remiten a un contexto histórico muy distinto a éste bajo el cual el país ampara la propuesta. Más allá de responder a un respeto por la libertad de culto, a derogar el poder del estado en materia religiosa por el de autoridad (dos lugares a ocupar muy distintos y que la sospecha posmoderna confunde, poder y autoridad), la necesidad de establecer dicha reforma parecería que responde más a ese efecto de la cultura que la consigna capitalista busca en el individualismo contemporáneo. La aparición de sistemas de redes sociales, los avances en telefonía móvil y el teletrabajo por mencionar unos cuantos, han desplazado el ámbito público a un mundo virtual en donde el sujeto queda atrapado, embelesado si se quiere, en la imagen propia que le es devuelta en estos gadgets. Ahora, el “todo se puede”, no sólo bajo el consumo de dispositivos electrónicos, sino de comunicación y todo aquello que ahora ha adquirido un valor de cambio, dejando a las viejas generaciones el valor de uso, encuentra en la religión y en el Estado, dos nuevos culpables para seguir sosteniendo a ese padre perverso de la posmodernidad, del discurso capitalista. Basta que una figura se invista de autoridad para que se sospeche de un abuso de poder y de un goce perverso. Basta con que un político de determinado partido o fracción incurra en un acto de corrupción, para que los demás miembros sean determinados como culpables. Los políticos, todos corruptos y ladrones; los sacerdotes, todos corruptos y abusadores – reza la engañifa posmoderna patrocinada por el discurso capitalista- Parecería entonces, que poco conviene juntar a ambos en un mismo salón o el goce del Amo absoluto, en referencia al discurso del Amo desarrollado por J. Lacan, sacaría el máximo provecho del esclavo.

El establecimiento de un estado laico en Costa Rica, si bien pasa por una reforma legal para encontrar reglamentación, no responde a esto para encontrar formalización. La cantidad de leyes y reformas a la ley, han ido creando un vacío legal que deja ver la dimensión de una falta estructural, inherente al sujeto, imposible de llenar. La formalización no pasa por la reglamentación sino por un pasaje ético que aun parece encontrar significativa dificultad por la renuencia a una dimensión simbólica. A mayor cantidad dispositivos legales, estandartes del registro de imaginario, ya no representantes de una ley simbólica sino síntoma de una sociedad cuya renegación de la autoridad, del Nombre-del-Padre, de la dimensión de la falta que funda el deseo, mayor se vuelve la necesidad de trasgresión para encontrar ese lugar desde donde el sujeto encuentre su reconocimiento. La sociedad de consumo cuya histeria posmoderna han llevado al sujeto a ocultarse bajo el mundo de la imagen, de las adicciones, de un goce mortífero, han provocado también esta nueva nece(si)dad de consumo, en donde se le otorgue al mismo, no la responsabilidad, pero la “libertad” de elegir libremente su posición religiosa, respetando, las creencias de los demás. Se vuelve contradictorio cuando la misma etimología del término laico, encuentra su origen en la voz griega λαός, que remite a pueblo. Poco tendría que ver esto con la acepción actual posmoderna; y si nos remitimos a Constantino I, se puede dar cuenta que la adopción del cristianismo respondía a un interés por un grupo mayoritario, un bien común del pueblo. Contradictoriamente, esto dio lugar a la persecución de los paganos.
Jacques Lacan decía que el progreso no existe ya que no hay ganancia que no traiga pérdidas, y viceversa. La genialidad y engañifa del discurso capitalista yace en el ganar-ganar que promete, insostenible por lo demás. En este caso, en el caso de una reforma y la promulgación de un estado laico, habría que pensar no sólo en aquello que se gana, sino en aquellos que serán perseguidos, perdiéndose en ese ajeno vacío estructural que se intenta renegar. Sólo así se puede asumir la responsabilidad que trae consigo un acto de tal magnitud.





El Estado Laico y los Derechos Sexuales

7 04 2010

Durante varias décadas la sexualidad a sido un tema completamente delicado para muchos gobiernos. El aborto, el uso del preservativo y las pastillas anticonceptivas son recursos para la protección del VIH, enfermedades de transmisión sexual o embarazos por los cuales, hoy el tema de los derechos sexuales y reproductivos cobra especial importancia al desarrollar un estado laico.

Es un poco absurdo el actuar de la iglesia, ya sabemos que la misma no aprueba el sexo antes del matrimonio, pero también creo que la misma debería recapacitar y mirar como ha cambiado la cultura y la sociedad desde hace unos cuantos años para aca y como las personas ya no tienen no se si es el mismo respeto, la misma fé o simplemente dejaron de tener temor a Dios y dejaron de seguir una religión. Al ver que el mundo está así entonces creo que deberían apoyar el bienestar y la protección de las personas, ya que sabiendo que diciendoles que están condenados si tienen relaciones sexuales antes del matrimonio y que deben abogar a la abstinencia no van a lograr nada, el apoyar a los anticonceptivos para evitar contagios, abortos, embarazos no deseados, entre otros problemas que existen actualmente.

La iglesia al meterse en la educación sexual de los adolecentes hace que los mismos no tengan un buen conocimiento de las enfermedades sexuales, los métodos anticonceptivos y los problemas y consecuencias que pueden traer un embarazo no deseado y un aborto.

Viendolo desde otro punto de vista, también la iglesia busca el que el sexo no sea solo un juego, el proteger (de una manera muy rudimentaria) de las enfermedades sexuales, la valoración y el respeto del cuerpo humano y evitar la promiscuidad.

“Existen muchos estados que no son formalmente laicos, pero establecen políticas públicas ajenas a la normativa doctrinal de las Iglesias y sustentan su legitimidad más en la soberanía popular que en cualquier forma de consagración eclesiástica.”





¿Cómo seria una Costa Rica Laica en Semana Santa?

5 04 2010

¿Cómo se verian las celebraciones de semana santa en nuestro país siendo nosotros un Estado Laico?, ¿Cambiarian algunas cosas, como por ejemplo las procesiones públicas, las misas en las iglesias?, ¿Cómo sería el comportamiento laboral, darian días feriados o no?

España tiene un estado laico también llamado por los mismos como un estado aconfecional, de este es de donde se remonta la tradición de hacer representaciones de la pasión de Jesucristo, como las conocemos en nuestro país procesiones, ¿Siendo España un ejemplo de país en el que el gobierno no tiene relación con asuntos religiosos cambia algo en nuestra visión de cómo puede llegar a ser nuestro país?

Juzgue Ud mismo, ¿Cómo cree que seria la celebración de la tradicional semana mayor si Costa Rica se conviertiera en un Estado Laico?, ¿Qué cambiaria?, ¿Cómo serian ahora nuestras costumbres?, ¿O todo continuaria siendo igual?





¿Un Estado Laico?

23 03 2010

Esta es una campaña que nos hace cuestionarnos sobre las decisiones que tiene la iglesia sobre las decisiones del gobierno, juzgue por usted mismo, que cree que es mejor, pero lo anterior definitivamente hizo preguntarme…

¿Un Estado Laico?

¿Será que acaso el respetar las religiones es una cuestión de verdadera discusión?, ¿el querer ser tratados por iguales es algo que no está bien, para una sociedad que cree en la igualdad?

¿Será que acaso el defender una sola religión niega a los demás el poder de decisión?, ¿Será que las creencias que tienen otros están mal, si no son creencias masivas?

¿Será que la aprobación de un estado laico en la sociedad costarricense causara un verdadero revuelo en las creencias populares? Por ejemplo la celebración del 2 de agosto en donde decenas de fieles se aglomeran para rendir su Fé.

La iglesia tiene muchos temas de discusión más si se toma en cuenta la iglesia católica que tiene el dominio absoluto, dejando otras ideologías y creencias lejos de la facultad de profesar opiniones entre otros, por esto planteo y vuelvo a caer en la pregunta del principio…

¿Un Estado Laico?